INFORME EJECUTIVO
El espejismo del apocalipsis laboral: nada se acaba, todo se transforma
Quizá en los últimos días te cruzaste con el artículo titulado“The AI Job Apocalypse Is a Complete Fantasy”, escrito por David George, socio del fondo de inversión Andreessen Horowitz (a16z).
La idea central del artículo es que el pánico al desempleo masivo por IA nace de una mala interpretación de la historia y de una economía deficiente.
George ataca la llamada falacia de la cantidad de trabajo (o lump-of-labor fallacy en inglés), esa idea errónea de que existe un número limitado de tareas en el mundo y que, si un algoritmo resuelve una, el humano se queda sin nada qué hacer.
La realidad es mucho más ágil:
La lección de la historia: La tecnología no devora el empleo, lo reorganiza. Cuando la mecanización llegó al campo, las manos que antes sembraban terminaron construyendo las ciudades que hoy habitamos.
La paradoja de Jevons: Nos dice que cuando el costo de un recurso , en este caso, la capacidad cognitiva, colapsa, la demanda no se detiene; se expande hacia horizontes que antes ni siquiera podíamos costear o imaginar.
Menos automatización, más “aumentación”
El artículo explica que aunque es innegable que ciertas tareas repetitivas serán absorbidas, la tendencia dominante es la “aumentación”, (traducción del inglés augmentation) es decir, la tecnología incrementa la capacidad humana, no la reemplaza.
Además, describe a la IA como un motor de creación de empleos. Por ejemplo, la construcción de centros de datos y la infraestructura eléctrica necesaria para sostener la "nube" están generando una demanda masiva de mano de obra especializada.
Lo que el artículo no reconoce es que ya hay áreas donde la disrupción laboral ya es palpable: los call centers, ciertas tareas de programación básica y el mercado para recién graduados, sobre todo en los Estados Unidos.
Temas que deberían estar en la agenda consejo:
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